jueves 4 de diciembre de 2008

Incompletas


...Y si nuestra vida fuera una lista de cosas a medio terminar, de libros abandonados en una página que no puede nombrarlo; si fuera todas las cosas que no pudimos hacer, o deseamos pero se nos secó la gota que haría rebosar el beneficio. Tengo a mano un artículo sobre los libros que casi leemos, y pienso en aquellos que me intrigaron por sus portadas o sus títulos aforísticos y no pasaron de ser eso, un título y el esfuerzo de un diseñador gráfico; reuniones en salas bien acondicionadas, discutiendo el perfil del posible lector; la edición como el menú de un restaurante, para envolverte en nombres sublimes y una vez en el túnel importa poco (para quien te vendió el libro) si encuentras el brillo que despeja el laberinto.

Nunca terminé de leer un libro de Antonio Muñoz Molina sobre Nueva York, me pareció irreal (¿no es esto en definitiva una suma de cosas imaginarias e insubsistentes?). Hablaba de las ventanas como si sus habitantes las usaran, y salvo excepciones (él, yo y otros náufragos voluntarios de esta roca flotante) las emplean para separarse del frío y del con-tacto, un sentido ahogado en las morfinas de los ritmos invasores. Nunca terminé de leer Guerra y paz, y lo digo sin pudores; también mentí sobre Lope de Vega en los exámenes universitarios y dejé a medio pedir una novela de Rushdie que cada vez que reintento descifrarla la siento en los riñones.

Nunca he dejado de leerme, sin embargo, nunca llegaré a pasarme la penúltima página...



Fotos: 1 © Rina / 2. © Cristian "Kit" Paul

8 comentarios:

mariano skan dijo...

Es muy cierto lo que decís, todavía no tuve en la mano una edición de Guerra y paz ni miré la peli por tv, estoy a tiempo.

Me pasó igual con un libro de Rusdhie, lo dejé en la página 100 o menos y no era Versos satánicos sino una de una mujer que viajaba en avión y.....

El otro lado de la vida también es lo no hecho, lo irrealizable pero está bueno, la parcialidad está muy bien, por qué todo?


saludos

María dijo...

Desde luego, hay libros que no se terminan de leer...quizá por no ser el momento o porque nunca lo serán.

Saludos, bonitas fotos.

Carmen dijo...

Pero esa supuesta imperfección que supone "lo pendiente", "lo no terminado" es lo real y por tanto lo más bello. En todo caso la lectura es un placer y como tal no puede ser forzado. No crees?
Carmen

ciberculturalia.blogspot.com

Humanoide dijo...

Nuestra vida es una persecución que jamás llegará a su fin. no puede llegar a su fin. "La revelación completa de los misterios de la naturaleza, será la muerte..." (Sciascia)

Necesitamos del misterio como motor de vida.

Sistema Dagoba dijo...

La Regenta y El Quijote no los acabé, me leí los prólogos de 2 fantásticas ediciones y saqué muy buena nota en los exámenes. Hay cosas con las que no se puede y la vida es muy corta. Antes me leía un libro auqnue no me gustara, ahora simplemente cojo otro. Un blog fantástico, un saludo

Nacho Carreras dijo...

Todos hemos dejado libros sin acabar, las razones no importan, cada uno tenemos las nuestras pero todos lo hemos hecho.
Saludos.

Clarice Baricco dijo...

Estoy por empezar el libro que mencionas de Muñoz Molina.
No, no dejes de leerte.

Abrazos.

Andrómeda dijo...

Aunque me he hecho el propósito de jamás dejar un libro inconcluso, creo que siempre habrá la excepción.
Eso que dices del título y el esfuerzo del diseñador gráfico es innegable, ¿cuántos nos hemos visto atraídos por la belleza de una portada?
Pero bueno, ahora trato de no dejarme convencer tan fácilmente. :)

Abrazos!